En un contexto de creciente descontento entre las fuerzas policiales y una ola de críticas por promesas electorales no cumplidas, el Sindicato de la Guardia Republicana (UNI.POL.GR) ha lanzado una dura acusación contra el presidente Yamandú Orsi y su administración. Lo que se presentó como un “alivio económico” para los funcionarios policiales no es más que un reempaquetado de medidas existentes, que en realidad prolongan el endeudamiento de los agentes en lugar de ofrecer un verdadero apoyo. Esta situación pone en evidencia las grietas en la gestión del Frente Amplio, que asumió el poder hace poco más de un año con un discurso de respaldo a la seguridad pública, pero que hoy enfrenta reclamos por incumplimientos sistemáticos.
El compromiso firmado en Durazno: una promesa de campaña
Todo comenzó en noviembre de 2024, cuando Yamandú Orsi, entonces candidato presidencial por el Frente Amplio, se reunió en Durazno con la Coordinadora Nacional de Sindicatos Policiales. En ese encuentro, Orsi y su equipo de asesores presentaron un documento con 11 medidas clave para fortalecer la seguridad y respaldar a los efectivos. Entre los puntos destacados figuraba un préstamo “limpia sueldos” a través del Banco República, diseñado para consolidar las deudas de los policías, saldarlas y descontar cuotas de manera ordenada de sus salarios. El compromiso también incluía un aumento salarial, la creación de una Defensoría de la Policía y la incorporación de 2.000 nuevos agentes para reforzar la presencia en áreas críticas.
El documento, firmado el 4 de noviembre de 2024, fue celebrado por los sindicatos como un paso adelante en la protección de los derechos laborales de los policías. Orsi enfatizó en entrevistas posteriores que estas medidas eran prioritarias y que no representaban un “misterio” en su implementación, asegurando que se aprovecharían las escuelas policiales existentes y se reasignarían recursos presupuestarios si fuera necesario. Sin embargo, más de un año después de asumir la presidencia el 1 de marzo de 2025, estas promesas parecen haber quedado en el olvido.













