El expresidente de los estacioneros, hoy candidato de la Confederación de Cámaras Empresariales al directorio del BPS, defendió durante años el monopolio estatal, rechazó la liberación de precios y llegó a pedir que el combustible subiera para tapar las pérdidas de Ancap. Esta semana el gasoil subió 7%.
Desde este jueves, el gasoil cuesta 7% más y la nafta 2% más. El gobierno decidió el aumento mirando la caja de Ancap. Según Ámbito, la petrolera estatal resignó 80 millones de dólares en venta de combustibles solo en el primer semestre. Uruguay ya tenía la nafta más cara de Latinoamérica, incluso con precios congelados.
Detrás de ese esquema hay un sistema: un único proveedor estatal, precios fijados por decreto y ninguna competencia. Ese sistema tiene defensores. Uno de ellos pide hoy el voto de los empresarios uruguayos para representarlos en el Banco de Previsión Social.
El candidato
Daniel Añón presidió la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) durante 13 años, hasta mayo de 2025. Hoy es el candidato de la Confederación de Cámaras Empresariales para el directorio del BPS en representación de las empresas, en la elección del 22 de noviembre.
Su historial público en el sector de los combustibles es extenso y está documentado. Y apunta siempre en la misma dirección.
"No estamos de acuerdo"
En mayo de 2020, mientras el gobierno de Lacalle Pou impulsaba en la LUC el fin del monopolio de importación y refinación de Ancap, Añón salió a frenarlo. En Radio Montecarlo, después de reunirse con Álvaro Delgado, fue claro: "Nosotros no estamos de acuerdo con que ANCAP se quede sin el monopolio". En 970 Universal se declaró a favor del monopolio y sostuvo que la libre importación no había favorecido a nadie en el exterior.
En 2021 repitió que estaba de acuerdo con el sistema vigente. En 2024 advirtió que, si Ancap perdía el monopolio, el mercado pasaría a un oligopolio de las cuatro distribuidoras.
Es exactamente el argumento del sindicato.
El mismo libreto que FANCAP
En enero de 2020, el presidente de la Federación Ancap (FANCAP), afiliada al PIT-CNT, le dijo a la diaria que en combustibles es imposible tener competencia, y que eliminar el monopolio público lo transformaría en un monopolio u oligopolio privado. En el Parlamento, el sindicato sostuvo que por la escala de Uruguay solo hay dos opciones: monopolio público o monopolio privado.
Añón dijo lo mismo, el mismo año y contra el mismo artículo de la LUC. El propio Lacalle Pou, según contó FANCAP, reconoció que el fondo de esa discusión era ideológico. En esa discusión ideológica, el candidato de las Cámaras quedó del lado del sindicato.
Búsqueda llegó a titular que el sindicato de Ancap y los dueños de estaciones defenderían "a muerte" el monopolio si un gobierno intentaba eliminarlo.
Contra el precio libre
En noviembre de 2020, cuando se discutía habilitar la liberación de los precios de venta al público, Añón le dijo a la diaria que era un "disparate".
En 2024, con Añón todavía como presidente de la gremial, el gerente de Unvenu, Federico de Castro, fue más lejos. Le dijo a Búsqueda que las autoridades "tienen suerte" de que los estacioneros no fueran por el lado de la liberación del precio, porque con eso subiría el precio y la cadena ganaría más. Es una gremial que admite que la competencia no le conviene y que el precio regulado le resulta cómodo.
Más caro para cuidar a Ancap
El episodio más revelador es de abril de 2021. Con Ancap acumulando pérdidas, Añón no pidió eficiencia, ni competencia, ni que la empresa estatal ajustara sus costos. Pidió que los combustibles subieran 10%. Para Subrayado, explicó que las pérdidas de enero, febrero y marzo ya eran millonarias.
Un dirigente que se presenta como empresarial pidiendo que el consumidor pague más para cuidar el balance de la petrolera del Estado.
Competencia, solo para los demás
La coherencia se extiende a todo su historial. Unvenu presentó recursos administrativos contra la autorización de la Ursea a nuevas estaciones en Maldonado, y los perdió. Añón sostuvo que Uruguay tiene demasiadas estaciones por habitante. Y cuando Ancap lanzó estaciones "de cercanía" que podían vender más barato, lo calificó como un posible abuso de posición dominante.
En 2016, la gremial reclamó que Ancap ajustara el margen de los estacioneros para cubrir la suba salarial negociada con el sindicato del sector, y respaldó el reclamo con un paro de 48 horas al que adhirió el 90% de las estaciones del país. Hasta el entonces director nacional de Trabajo, Juan Castillo, dijo que todo le resultaba muy raro.
Es el modelo corporativista de manual: la patronal y el sindicato acuerdan, el Estado fija el precio, y el costo lo paga el consumidor.
La pregunta para el empresariado
El directorio del BPS decide sobre aportes, deudas, regímenes de pago y el costo de contratar en Uruguay. Para ese lugar, las Cámaras eligieron a un dirigente que pasó años defendiendo un monopolio estatal, rechazando la competencia y pidiendo que el Estado subiera precios para cuidar a una empresa pública.
El almacenero, el transportista, el productor rural y el comerciante que esta semana pagan el gasoil 7% más caro tienen derecho a preguntarse a quién va a defender Añón en el BPS. ¿A las empresas que pagan, o al Estado que cobra?