Decenas de miles de australianos marcharon en supuesta protesta por la situación en Gaza, aunque poco pareció importarles que pocas horas antes se difundió un video de un secuestrado por Hamas en condiciones infrahumanas.
Los radicales de la “Palestine Action Group” encontraron apoyo en muchos estúpidos útiles, que compran un discurso supuestamente humanitario pero que, en realidad, es absolutamente funcional a los terroristas de Hamas.
A pesar de los intentos del gobierno de Nueva Gales del Sur y de la policía de impedir la marcha por razones de seguridad y logística, la Corte Suprema del estado autorizó a último momento la movilización sobre una de las principales arterias de la ciudad.
Bajo el lema “Marcha por la Humanidad”, los manifestantes —entre ellos familias con niños, militantes de extrema izquierda y hasta el fundador de WikiLeaks, Julian Assange— portaban banderas palestinas, pancartas y cacerolas, en lo que pretendía ser un símbolo del hambre en Gaza.











