Legisladores de Morena pidieron la salida de Ariadna Montiel, a quien llamaron “nefasta” y “corrupta”. Lo que antes se encubría, ahora se dice en voz alta. Desde dentro del propio partido, empiezan a romper el silencio sobre lo que todos sabían:
los cargos públicos usados como herramienta para desviar recursos.

Más de 80 diputados levantaron la voz contra Ariadna Montiel. La acusaron de ocultar información, usar los recursos del Bienestar con fines políticos y cerrar el diálogo con los delegados estatales. El programa social más importante del régimen dejó de ser un símbolo de unidad y se convirtió en el centro de una fractura interna.












