Esto a pesar de que el gobierno norteamericano ha declarado que no buscan intervenir militarmente en el país, solo buscan coordinación.
Sumar esfuerzos entre ambos países para combatir juntos a los cárteles de droga que han provocado que México esté bañado de sangre.
Veremos qué pasa en los próximos meses y cómo reaccionará el gobierno de Donald Trump ante esta medida.

Lo que queda más que claro es que al gobierno de la Cuarta Transformación solo le interesa el bienestar de sus socios, o si no, por qué tanta renuencia para enfrentarlos.
Porque si de verdad les interesara la soberanía del país, no la hubiesen entregado a los cárteles de la droga, quienes ahora gozan de una impunidad tremenda en el país.















