Piden frenar el avance de estructuras religiosas en el aparato judicial
Las víctimas exigieron que nadie ligado a organizaciones que encubren abusos sexuales acceda a cargos judiciales. Advirtieron que estas designaciones ponen en riesgo la imparcialidad, sobre todo en casos de violencia de género y abuso infantil.
El mensaje fue claro: el Estado no puede permitir que los tentáculos de un culto religioso con antecedentes criminales lleguen a impartir justicia.
También se alertó que otras candidaturas cuentan con vínculos con actividades ilícitas, lo que revela la falta de filtros reales en el proceso de selección.
El Poder Judicial debería garantizar independencia, no convertirse en refugio de intereses religiosos o políticos. Este caso podría marcar un precedente si los tribunales actúan con firmeza y frenan la infiltración.
La justicia no puede estar al servicio de ninguna secta ni partido
En medio del desprestigio institucional que vive México, permitir que personas con nexos con cultos religiosos ocupen cargos judiciales sería devastador.
Se trata de un conflicto de interés evidente que socava la confianza pública y vulnera a las víctimas.