Pero más allá de eso, hay que señalar que quienes atentaron contra la democracia y los Derechos Humanos hace varias décadas, son una casta privilegiada con una cobertura de salud total financiada por los contribuyentes.
Hijos y nietos privilegiados
Además de esto, los privilegios en materia de salud también los disfrutan sus descendientes.
Los hijos y nietos de los ex terroristas subversivos también tienen cubierta la salud, incluyendo la odontológica y los medicamentos, ya que las normas establecen que hijos y nietos también están cubiertos.
Es decir, que el nieto de un tupamaro que cometió un homicidio en 1970, hoy en 2025, tiene cubierta absolutamente toda su salud.
Desde un resfrío hasta un cáncer, y los contribuyentes le pagan desde una aspirina hasta un medicamento de alto costo.
Mientras hay miles de uruguayos que no llegan a fin de mes, hay abuelos que no tienen medicamentos y Uruguay paga altísimos impuestos, ex subversivos que violaron los Derechos Humanos e intentaron destruir el Estado de Derecho son una casta de privilegiados que tienen su salud cubierta financiada con los impuestos de todos.