Durante la huida, los agresores asesinaron a un vendedor de comida que se encontraba en la zona, demostrando la total impunidad con la que operan los criminales.
El comerciante no tenía ninguna relación con los hechos, pero fue ejecutado sin piedad solo por estar en el lugar equivocado.
Los sicarios escaparon del lugar, mientras la gente exigía la presencia de la policía, que llegó tarde, como siempre.
Cinco detenidos y un arsenal decomisado
Elementos de seguridad implementaron un operativo y lograron capturar a cinco sujetos, incluyendo un menor de edad.
Entre lo incautado había armas de fuego, chalecos antibalas y droga, evidencia clara del control del crimen en la zona.













