Solo en 2023, el gasto en horas extras representó cerca del 2% del presupuesto total de la Intendencia, una cifra que el intendente Mauricio Zunino ha calificado como "razonable".
Sin embargo, esta afirmación resulta difícil de justificar cuando se analizan los detalles: se autorizaron jornadas de trabajo de hasta 17 horas diarias para algunos funcionarios, y se identificaron irregularidades como la violación de los topes establecidos por el Digesto Municipal, que limita las horas extras, salvo autorización expresa del Intendente.
Más grave aún, se aprobaron horas extras a actividades que estaban suspendidas, como en el Casino Municipal durante la pandemia, donde se pagaron más de 500 horas extras a pesar del cierre del establecimiento. Estas prácticas, lejos de ser casos aislados, parecen haberse convertido en una norma, evidenciando una preocupante falta de control interno.
















